10 consejos para un gato feliz
El estrés puede manifestarse de muchas maneras diferentes en los gatos. Algunos gatos se retraen y muestran un comportamiento más ansioso, empiezan a rociar o a orinar fuera del arenero, se lamen la barriga hasta quedarse sin pelo, o se vuelven agresivos hacia otros gatos o su dueño, entre otras cosas.
Independientemente de cómo se comporte el gato, las causas del estrés suelen ser las mismas. Con nuestros consejos básicos reducimos las principales causas de estrés en el entorno del gato, que sabemos que aumentan la probabilidad de comportamiento no deseado y problemas de comportamiento en los gatos.
1. Lleva a tu gato al veterinario
Los gatos son maestros en ocultar el dolor. Por eso es muy importante acudir a tiempo al veterinario y comprobar si el comportamiento no deseado no está causado por un problema médico.
Garantiza un entorno seguro y predecible, porque tu gato, como cazador solitario, debe estar constantemente alerta, tanto para atrapar presas como para evitar a depredadores más grandes que podrían ir tras él.
3. Comer y beber como es debido
Es importante ofrecer comida y agua de forma natural y segura, de lo contrario esto se convierte en un factor de estrés constante en casa, que puede hacer que los gatos vomiten y no obtengan suficiente líquido, lo cual perjudica su bienestar y su salud.
Cuando los areneros no están bien organizados, esto puede aumentar el estrés en los gatos, lo que puede hacer que un gato elija otros lugares de la casa para orinar, como la cama, las alfombras del baño, rincones escondidos del garaje o el sofá. Optimizar los areneros es, por tanto, muy importante para evitar que los gatos orinen fuera de sitio.
5. Reducir el estrés en un abrir y cerrar de ojos
Es importante que nos aseguremos de que nuestros gatos puedan afrontar bien las situaciones estresantes de su entorno. Hacemos esto ofreciendo cosas en su entorno de las que puedan hacer uso de forma fiable cuando todo se vuelve un poco excesivo para ellos.
Leer mássobre 5. Reducir el estrés en un abrir y cerrar de ojos
6. Entender la lengua materna de tu gato
Al ignorar los comportamientos sutiles de estrés y recompensar el comportamiento feliz con atención, tienes un gran efecto en el nivel de confianza de tu gato. Notamos, por ejemplo, que muchos dueños nunca se han fijado en los bigotes de su gato, aunque estos nos dicen cómo se siente el gato.
A los gatos no siempre les gusta que los acaricien y los cojan en brazos, y los gatitos deben aprender desde pequeños a relacionarse con las personas y a que los toquen, de lo contrario esto puede convertirse más adelante en un posible factor de estrés.
Es importante estimular este instinto de caza todos los días, esto constituye un enriquecimiento mental y físico esencial para el bienestar del gato y para la prevención del comportamiento indeseado, como la agresividad de caza y la suciedad.
9. Evita los gatos desconocidos
10. Hazte el mejor amigo de tu gato
A menudo mostramos nuestro cariño de una forma que a los gatos no siempre les gusta. Nuestro lenguaje corporal es sencillamente distinto del suyo. Al ajustar un poco tu propio comportamiento, te vuelves previsible y seguro para tu gato, ¡y eso le encanta!










